Durante la temporada de calor, el polvo y los residuos pueden acumularse más rápidamente. Es fundamental aumentar la frecuencia de las tareas de limpieza para evitar la acumulación de suciedad. Asegúrate de limpiar regularmente superficies como escritorios, estanterías y equipos electrónicos. Una limpieza más frecuente no solo mantiene el espacio visualmente agradable, sino que también reduce la propagación de gérmenes.