Para la mayoría de las empresas industriales, el descanso es sinónimo de trabajos de mantenimiento. Esta pausa, que suele oscilar entre una y cuatro semanas, es una oportunidad para realizar actividades de mantenimiento que no pueden llevarse a cabo en tiempos normales.
Estas actividades pueden ser muy variadas:
- Limpieza y mantenimiento de suelos.
- Mantenimiento de equipos.
- Sustitución de máquinas o piezas de recambio defectuosas.
- Se revisan las líneas de producción y se resuelven los problemas mecánicos.
- Algunas empresas también aprovechan para poner al día los equipos o modernizarlos.